Un
préstamo hipotecario
es una operación
financiera por la cual
se permite acceder a
la vivienda que usted
desea pudiendo obtener
unos importes de financiación
superiores, a unos tipos
de interés bastante
más reducidos
que los concedidos en
otro tipo de préstamos
en los que el inmueble
no queda hipotecado
como garantía
del pago de la operación
tal y como ocurre en
este tipo de préstamos.
Se formaliza en documento
público y sus
derechos se constituyen
con la inscripción
en el Registro de la
Propiedad.
La
entidad financiera que
concede el préstamo,
tiene garantizado su
devolución en
los plazos pactados
por medio de los procedimientos
judiciales abreviados.
Las entidades financieras
suelen conceder un porcentaje
sobre el valor de tasación,
siendo su cuantía
el 80% del valor de
la finca, aunque algunas
entidades están
concediendo más
del 100% del valor.
Otra
opción cuando
necesitamos más
dinero del porcentaje
que el banco está
dispuesto a ofrecernos,
es la incorporación
de avalistas a la operación,
persona que interviene
como garantía
en un préstamo
y que asume las responsabilidades
de pago en caso de que
el prestatario no haga
frente a la deuda o
a sus intereses Asimismo,
las entidades financieras
consideran que las cuotas
mensuales no deben supuerar
el 35 ó 40 %
de los ingresos netos
de la persona que solicita
el préstamo.
En
los prestamos hipotecarios
el plazo de pago puede
llegar hasta los treinta
años, pero lo
habitual son entre quince
y veinte años,
para evitar que el pago
de intereses sea excesivo.
Por ello es conveniente
ajustar al máximo
el plazo del préstamo,
evitando alargarlo innecesariamente.
De ello depende su capacidad
de pago.
El préstamo hipotecario
puede ser a tipo de
interés variable,
o fijo. La contratación
de una de las dos modalidades
depende de lo que esperamos
que haga el mercado
de los tipos de interés.
Si piensa que los tipos
de interés van
a subir, podría
coger un préstamo
hipotecario a interés
fijo y si piensa que
van a bajar, mejor que
se incline por uno variable.
También
se pueden estipular
laipoteca con una combinación
de tipo de interés
fijo o variable, que
es una combinación
de tipo fijo con otro
variable. Tiene un periodo
más estable al
principio. Es posible
estructurar más
de una hipoteca sobre
el mismo bien, así
puede haber una segunda,
tercera hipoteca. En
caso de impago, al existir
más de una hipoteca,
tiene preferencia la
primera sobre la segunda,
la segunda sobre la
tercera y así
repetidamente. Es normal
constituir una segunda
hipoteca con la misma
entidad financiera que
tiene la primera, así
ella es la que tiene
toda la garantía.