Llega
el momento de tomar
la decisión final
eligiendo entre dos
o tres de las ofertas.
A continuación,
les facilitamos algunas
claves que pueden ayudarle
a decidirse por la oferta
más completa,
desechando las menos
interesantes:
Conozca
bien el entorno urbanístico
de la propiedad.
Independientemente
de que esté en
el campo o en la cuidad,
construida o en obra,
es interesante acercarse
a la autoridad municipal
competente y preguntar
sobre el estado de los
planes urbanísticos
que pueden afectar al
entorno de la vivienda
o al mismo edificio.
Esto
es fundamental en zonas
de rehabilitación,
o cuando se trata de
segunda mano. Puede
tratarse de viviendas
recalificadas sobre
las que no se puede
llevar a cabo ninguna
mejora al estar previsto
su derribo o verse afectada
por los planes urbanísticos.
Además,
conocer esta información
nos puede ayudar a predecir
el futuro de un barrio
y saber dónde
se construirán
nuevos colegios o zonas
verdes, nuevas calles,
etc., que influirán
de forma importante
en la revalorización
futura de la vivienda
que pretendemos comprar.
Analice
la superficie y la relación
entre el precio y los
m2 de la vivienda.
Hay
que tener claro la superficie
útil de la vivienda,
descontando el porcentaje
de elementos comunes
que integra y de los
que no sacaremos partido
real para habitar.
Además,
se puede hacer un sondeo
del precio de las demás
viviendas en el barrio
donde está ubicada
para saber si el importe
que pide el vendedor
está dentro del
baremo de los precios
de mercado y, de no
ser así, hacer
una contraoferta. Se
pueden consultar otras
ofertas cercanas o solicitar
que un profesional nos
valore la vivienda.
La tasación,
que luego será
necesaria para la solicitud
del préstamo
hipotecario, puede ser
de gran ayuda en este
aspecto. Un arquitecto
colegiado visita la
vivienda para establecer
el valor de mercado
(sobre el que luego
nos concederán
el importe del préstamo)
y, aunque el precio
de esta consulta oscila
entre los 150 y 180
? (25.000 y 30.000 pesetas),
puede ser un dinero
bien invertido que nos
aclarará si el
precio de la vivienda
se corresponde con el
de mercado.
Tenga
en cuenta la orientación
y distribución
de la vivienda.
Es
importante conocer la
orientación de
la vivienda para saber
si se adapta a nuestros
gustos de luz y sol.
En
cuanto a la distribución,
las necesidades personales
mandarán sobre
este aspecto. Las previsiones
de aumento del número
de miembros de la familia
deben ser tenidas en
cuenta y, además,
hay que valorar las
posibles reformas como
parte del precio de
la vivienda ya que,
al fin y al cabo, tendremos
que realizarlas y, su
coste, también
saldrá de nuestro
bolsillo.
Si
es una vivienda de segunda
mano, debe comprobar
los siguientes puntos:
. Cuáles son
los gastos de comunidad
que deberemos afrontar
como copropietarios,
así como los
impuestos que debemos
soportar. El vendedor
está obligado
a facilitarle el recibo
del Impuesto de Bienes
Inmuebles y una certificación
que demuestre estar
al corriente en el pago
de los recibos de la
comunidad de propietarios.
. Preguntar sobre las
últimas reformas
que haya sufrido la
vivienda y si, en alguna
ocasión, ha habido
problemas de humedad
en alguna de las estancias.
. Consultar en el Registro
de la Propiedad y solicitar
una nota simple informativa
que nos permitirá
conocer los datos del
titular registral y
si la vivienda tiene
alguna carga, como una
hipoteca anterior, embargos
o algún gravamen.
Más adelante
hablaremos en profundidad
del Registro de la Propiedad
pero sirva de adelanto
que su consulta es una
primera garantía
de que compraremos con
éxito.
. El estado de las instalaciones,
principalmente, la del
gas, la eléctrica,
la fontanería,
la calefacción,
el ascensor, la telefónica
u otras como las antenas
parabólicas en
caso de tenerlas.
Una
vez comprada, todas
las cosas que no estén
en condiciones y deban
ser reparadas se convertirán
en gastos a nuestra
costa.
Si
se trata de una vivienda
de nueva planta o de
compra sobre plano,
pídale al vendedor
la siguiente documentación:
. Los datos de la empresa
en el registro mercantil.
Planos generales y detallados
de la vivienda-
. Memoria de calidades,
también con detalles
. Instrucciones sobre
el uso y conservación
de la vivienda o de
las
instalaciones que requieran
especial atención.
. Los datos de inscripción
de la vivienda en el
Registro de la Propiedad.
También las viviendas
de nueva construcción
deben pasar por este
trámite para
hacer públicos
los datos sobre titularidad,
ubicación, construcción,
descripción y
estado de cargas.
. Además, el
constructor en cuestión
debe ofrecer unas garantías
sobre las cantidades
entregadas a cuenta.
Deben ser ingresadas
en una cuenta bancaria,
abierta para tal fin,
y además, debe
tener un seguro contratado
que avale la devolución
del dinero en caso de
quiebra o de no finalización
de la viviendas.
. Si la vivienda está
todavía en obras,
debe mostrarnos la licencia
de construcción
concedida por la autoridad
competente.
. Si ya está
terminada, debe facilitarnos
junto con las llaves,
la cédula de
habitabilidad (garantía
de que la vivienda ha
recibido el visto bueno
para ser habitada) o
la licencia de primera
ocupación que
certifica el cumplimiento
de la normativa legal.
. Debe informarnos,
claramente, del precio
total de la vivienda
y de la forma de pago.
No
se olvide de la plaza
de garaje: hoy en día,
es extraño que
una familia no disponga,
al menos, de un vehículo
en propiedad y, con
las dificultades de
aparcamiento de las
grandes ciudades, la
necesidad de disponer
de una plaza de aparcamiento
es cada vez más
evidente.
Por
eso, sobre todo si estamos
pensado en adquirir
una vivienda de nueva
planta, es importante
valorar también
la posibilidad de comprar
una plaza de garaje.
A ser posible, debe
contar con acceso directo
desde el garaje hasta
la vivienda y debemos
valorar la maniobrabilidad
que requiere el aparcamiento
y las dimensiones de
la plaza y de nuestro
vehículo.
En
caso de que vayamos
a comprar una vivienda
de segunda mano, debemos
tener en cuenta la posibilidad
de encontrar un garaje
cerca de la nueva casa,
bien porque lo podemos
adquirir en una promoción
de nueva planta cercana,
o porque podamos alquilarlo.